Seleccionar página


Novios por Facebook

Patricia y César se conocieron y tontearon hace más de 15 años, disimulando los nervios en los pasilos del centro. Salieron algunas ocasiones, pero acabaron separándose. Fue en Facebook y un largo tiempo después cuando ella descubrió su fotografía y se puso en contacto. Acabaron quedando otra vez y al cabo de diez meses, seguían juntos sendero del altar.

Un reencuentro moderno no fue óbice para una pedida tradicionalla que protagonizó él, anillo en mano, pidiendo a quienes serían sus suegros la mano de Patricia. Cuenta ella que él declaró frente la familia un amor a simple vista que se remontaba más de una década en el tiempo. No hacía falta más. Tras año y medio juntos, iban a casarse.

Fotos de Boda Viendo al Mar en Pueblo Acantilado

Ambos viven en Alicante y por eso, entendían “pecado” no darse el sí quiero en oposición al mar. Brindaron algunas vueltas y en el final, optaron por el Pueblo Acantilado Suitesque da un fabuloso balcón sobre el Mediterráneo donde ubicar un montaje simple y muy lindo ideal para festejar la ceremonia. El blanco de las paredes, el azul del mar y sol levantino nos ofrecieron imágenes sensacionales de aquel instante, creando ese marco inigualable que los dos iban intentando encontrar.

Además, al ser un hotel les ofrecía otras ventajascomo la oportunidad de arreglarse allí mismo, evadir desplazamientos terminada la boda o alojar a familiares e invitados que no viven en la localidad o que eligen no desplazarse después de la celebración. Ninguno había estado antes allí pero en relación lo visitaron, tuvieron clara la decisión, había sido un amor a primera vista: Tendrían su boda viendo al mar.

Un Vestido de Novia de Pronovias

Patricia también tuvo un flechazo con un vestido de Pronovias que vio días después de la pedida. Fue el único que se probó y el que decidió llevar al altar. Hablamos de un modelo ultrafemenino y tan simple como original. Es un modelo sobrio, en crepe blanco níveo con un escote sutil y manga extendida con un remate abotonado. Cae definiendo la figura, sin vuelo y sin más adorno de adelante que un abultado cinturón con hebilla cuadrado de la misma tela. La espalda, sutilmente escotada en pico, acaba con una abotonadura. El aspecto fundamental es una cola de gasa plisada que nace justo del cinturón y que toma vida propia en cada movimiento, aportando ligereza y devolviéndonos unas fotografías sensacionales.

En esa combinación, planteada por la vivienda Pronovias, más que velo el vestido pedía un tocado y Patricia optó por una enorme flor con una rejilla que situó ladeada sobre su recogido bajo. Como joyas, unas sencillas perlas blancas completaron el look final, iluminando la cara de la novia.

También eran simples los adornos florales. La predilección de Patricia por las margaritas blancas se realizó valer y estuvo que se encuentra en toda la boda, desde los centros de mesa hasta su ramo, a cargo de la floristería Tador, de San Juan, y que la novia entregó a un amigo íntimo.